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30 de enero de 2014

La gestión de la información o cómo sobrevivir al diluvio que viene

El Roto. Vía "El País"
¿La sobreabundancia de información puede llegar a producirnos infoxicación?

Aunque aparentemente pueda parecernos que la respuesta a esta cuestión es claramente afirmativa propongo que nos planteemos una serie de cuestiones previas antes de contestarla:

-¿El concepto de información es inmutable en el tiempo? o, por el contrario, ¿está cambiando también el concepto en nuestro mundo hiperconectado?

-Admitiendo que nos llueven los datos, ¿realmente es negativo para la creación de conocimiento?

-Si la construcción de conocimiento la basamos en coworking ¿es negativa esta sobreabundancia?

-¿Tiene sentido el conocimiento individual en la sociedad actual?

Desde una perspectiva amplia la respuesta a la primera pregunta ahora no está tan clara. Cierto es que habrá que establecer mecanismos para discriminar la información relevante de aquella que no lo es, pero ¿esta relevancia es la misma para todos y cada uno de nosotros?

Podemos reflexionar sobre ello para lo que podemos usar como partida los siguientes enlaces:

Ventajas de la infoxicación: cuando el tiempo pasa más despacio de Dolors Reig

Desde la perspectiva didáctica hemos de procurar a nuestro alumnado las herramientas necesarias para la construcción colaborativa de su propio conocimiento, mediante el filtrado de las fuentes de información, para posteriormente ponerlo a disposición de la comunidad mediante esas u otras herramientas.

Entre las múltiples herramientas que nos permiten alcanzar esa competencia personalmente utilizo (probablemente porque sean con las que me siento más cómodo, no porque sean las mejores) fundamentalmente las siguientes:

-Para estar a día de lo que se cuece en mi PLN, Feedly ya que me presenta las novedades desde el último acceso optimizando el tiempo.

-Para encontrar lo que necesito (y compartir luego mis creaciones), Diigo ya que mediante sus listas y grupos es extraordinariamente útil para compartir información.

-Para tener accesibles mis fuentes (y obviamente compartirlas), Scoop-it categorizadas por temas.

Si la primera de ellas es de uso esencialmente personal, las dos restantes, tanto Diigo como Scoop-it son idóneas para su uso en clase ya que de forma colaborativa se pueden ir enriqueciendo con los enlaces aportados por el alumnado.

Y por encima de todas y como eje central alrededor del que se vertebran todas está Twitter, mi "claustro tuitero" ágora y punto de encuentro de mi PLN de donde surgen los contenidos que nutren el resto de herramientas.

¿Y vosotros, cómo gestionáis la información?

5 comentarios:

  1. Tienes un trío de ases para asegurarte una dieta informativa. Es una forma lógica y sencilla para prevenir la infoxicación. Infoxicarte o no infoxicarte depende de ti, no de la red.
    Sólo complemento diciendo que para que una herramienta funcione o se adapte a las necesidades personales es necesario dedicarle una cantidad de tiempo, además de aprender a través del ensayo y error. Es decir, es conveniente meterle esfuerzo a la curva de aprendizaje. Con el tiempo y la práctica sólo el usuario podrá decidir si se queda o no con una herramienta determinada.

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  2. Muy buen artículo sintetiza lo necesario

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  3. Buen trabajo. Tienes todo organizado, así seguro que no pasas muchos sofocos buscando tus documentos de trabajo.:)

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  4. Hay muchas herramientas para estar informado. Si con esos tres pilares estás informado y no infoxicado, perfe... ;-)

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  5. Claridad y concisión muy buen trabajo,
    Gracias
    PD: lo reblogué en VirtualEdu:
    http://www.teckler.com/es/VirtualEdu/La-gesti%C3%B3n-de-la-informaci%C3%B3n-o-c%C3%B3mo-sobrevivir-273606

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